En la última sesión de nuestro club, celebramos el quinto aniversario de su puesta en marcha y como regalo recibimos la visita de Berna González Harbour, quien nos habló de su última novela, Qué fue de los Lighthouse. Berna, escritora y periodista de primera línea, atendió amablemente todas las dudas y curiosidades que le planteamos para ofrecernos una visión más amplia de una novela que nos había cautivado desde la primera página.
Para un Club de Lectura, recibir la visita de un autor siempre es motivo de satisfacción. Si ese autor es una de las voces más reconocidas del panorama literario español actual, esa satisfacción es doble. Y si son veintinueve lectores los que asisten a la tertulia, participan y disfrutan de ella, triple. La sesión de ayer demostró que somos un club consolidado y en constante crecimiento. ¡Felicidades y gracias!
Y como la vida continúa, esta será nuestra próxima lectura:
Feliz lectura que, con toda seguridad, no dejará indiferente a nadie...


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Buenos días:
ResponderEliminarUn placer haber compartido la última sesión de "Sospechosos habituales", el Club de Lectura de Novela Negra del IES Mirasierra, en la que nos sentimos estupendamente bien.
Fue muy grata la coordinación de Damián y María José durante toda la sesión, y muy grata también la actividad de las personas del grupo con sus intervenciones sensatas, calmadas a la vez que emotivas, analizando precisos detalles y significados de la obra leída, tanto desde la perspectiva del pasado como del presente. ¡A la autora le habría gustado oíros!
Me resultaron de gran interés las reflexiones que se hicieron sobre el papel del lector respecto a la obra literaria leída, cómo a este le toca ir rellenando los huecos que deja el autor, cómo los “silencios” (María José dixit) de la obra propician la intervención del lector, que está convocado en la lectura a ser agente activo también del proceso de la creación literaria (¡No hay literatura sin escritores, pero tampoco la hay sin lectores!).
Mientras esperamos la próxima sesión del 21 de mayo (Ya me he comprado «Wendy»), seguimos escribiendo cada día la verdad de la vida ajena, y hasta de la propia. Porque quien escribe, se escribe: «El que escribe y reescribe, reescribiendo –y desescribiendo– se escribe, a la vez que escribe el mundo que le ha tocado vivir», según escrito está en la pág. 23, al inicio de «Los papeles de Walter Benjamin».
Un fuerte abrazo agradecido,
Demetrio Fernández González